En el año 2005, Ascensión y Manuel, que vivían en el campo, en una casita de madera, autoconstruida, tuvieron la ocasión de comprar la parcela de unos vecinos, que se mudaban. Un campo de almendros con una casita de termoarcilla de 30 m2, que decidieron ampliar con una sala de 55 m2.
Ese fue el origen del Puente del Arcoiris: La autoconstrucción de la sala, con balas de paja, madera y barro, y la ayuda de una cincuentena de amigos y voluntarios. Además de una sala preciosa, se construyó una red de amigos, entregados, con ganas de trabajar y compartir, dispuestos a cambiar de vida y trabajar por un mundo mejor.
El Puente del Arcoiris comenzó su andadura en noviembre del 2006, con una fiesta de agradecimiento por la ayuda recibida, a la que asistieron cerca de 80 amigos.
Un mes después, algunos de esos amigos creamos la asociación SEA (Sostenibilidad en Acción), cuyos objetivos eran crear una red de seres y grupos interesados en la vida sostenible a nivel de la comunidad valenciana, y promover los asentamientos rurales en esta línea. Esta asociación se presentó en un encuentro festivo el 3 de junio de 2007, en el que unas 70 personas compartieron experiencias, inquietudes, risas, danzas y la pertinente paella, siempre presente en las fiestas dominicales de los valencianos.
En agosto, y dando un paso más en esta línea, una quincena de personas nos juntamos para planear un modelo de asentamiento rural. Fruto de ese encuentro nació la idea de colectivizar el lugar donde nos reuníamos, para dinamizarlo entre todos y convertirlo en catapulta hacia nuestros sueños. Nacía, de ese modo, el ecoclub.
